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domingo, 10 de septiembre de 2017

Living in a school: "The challenge"

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El 3 de julio muy temprano nos fuimos a Íllora, porque teníamos que montar toda la escuela. Montar significa: organizar las aulas de la escuela y hacer espacio para las camas que teníamos que meter allí. Porque íbamos a dormir en las aulas. Meter camas por su parte significa montar las patas al somier. He aprendido estas palabras en español. Y no sé cómo sería en búlgaro "somier". Otro deber, un poco pesado, era poner las fundas (otra palabra desconocida para mí en búlgaro) a los colchones. Y al final poner los somieres con los colchones en las aulas. Teniendo en cuenta cuántas personas iban a dormir en un aula.... Nos estábamos bromeando que ya podemos trabajar en Ikea.
 
La primera noche que pasamos en el colegio dormimos solo cuatro personas allí. Era un poco creepy todo, porque estábamos solos en un edificio enorme, con muchísimos corredores y aulas y todo oscuro. Me sentía como parte de una película de horror. Mis sentidos se agudizaron y me asustaba con cualquier ruido. Ahora es muy divertido recordarme de eso y cuando con Luca nos sobresaltamos al oír un pájaro desde fuera. 😀😅 . No podíamos esperar la mañana cuando vendrían los participantes y habría más vida en el colegio. 

Y ahora … los intercambios.
Después de esa noche tan "terrible", que en realidad estaba tan cansada que me dormí casi enseguida el día siguiente tenía que ir y recoger los participantes desde la estación de los autobuses en Granada. 
El primer intercambio llevaba el nombre “The challenge”. El objetivo era que aprendamos cómo sobrevivir en el extranjero – qué dificultades tendríamos, cómo afrontarlas, qué papeles necesitaríamos y cómo conseguirlos. Y todo esto hecho con muchísimas dinámicas, juegos, talleres, todo muy participativo, divertido e interesante. Los participantes eran de Macedonia, Rumanía y España. Muy curioso para mí era que de los 6 macedonios, 5 eran de nacionalidad albanesa y hablaban albanés y macedonio. De ellos aprendí que 30% de la población de Macedonia es albanesa, que no lo sabía antes.

 Al principio teníamos un pequeño problema con el grupo de Rumanía. Porque resultó que su organización de envío en Rumanía les había enviado otra información sobre el intercambio. Dicho con otras palabras, vinieron para un intercambio totalmente diferente – en Granada sobre el tema del liderazgo. Lo único que coincidía eran las fechas. Después de eso teníamos que cambiar el programa previsto e introducir otros talleres, pero al final todos lo pasamos genial.

 Juegos de bienvenida

Nos pusimos en línea en orden alfabético y por edad. Era prohibido hablar.
El juego que nunca pude aprender si se llamaba "ja-ju-ji" o "ji-ja-ju".


El reloj. Cada uno tenía que "quedar" con alguien a cada hora del reloj.

Aprender los nombres
 Cada uno dice su nombre, qué le gusta y hace un gesto relacionado con lo que le guste. La siguiente persona repite. Con mi gesto de yoga, abriendo mis manos golpeé la chica al lado de mí. 😀


"El pistolero".

Curriculum vitae

Un CV un poco diferente y mucho más divertido. En vez de poner nuestra educación y experiencia responíamos a preguntas cómo "por qué estás aquí" o lugares que te gustan en el mundo, etc. "La foto" era un dibujo, hecho por diferentes personas. Teníamos solo unos segundos para contribuir con alguna línea o detalle a la "foto". 





 El programa


Working contract
Firmado por todos.

 


Juegos para que nos conozcamos un poco más.
Y yo añadiría para movernos, porque teníamos que correr y ser rápidos.




Thu sun is shining on those who....

Los retos
Mis actividades favoritas. Nos dividimos en grupos y teníamos que ir al mercadillo y comprar algo de 2 euros, o menos. Luego ir al Ayuntamiento y registrarnos allí como residentes y al final ir al centro de salud y registrarnos también, para que tengamos médico. Cada persona que vive en extranjero tiene que hacer dichos papeles. La idea del este ejercicio era ver cómo se hace esto en Íllora. Yo no podía hablar en español y tenía que dejar los otros hablar en ingés o español. Casi todos del grupo rumano hablaban un poco de español, porque habían estudiado y además para ellos es fácil entender, porque el rumano es lengua latina. Era muy agradable de pasear por el pueblo y ver los lugares de interés, las calles, las casas, la arquitectura... Además era divertido preguntar la gente dónde estaban los lugares que buscabamos. 



Rellenando el folmulario en el Ayuntamiento.


Encontré ese amigo más bonito mirando desde la ventana de una casa.





El pistolero que compramos con los 2 euros.


Otros compraron esto.


















La biblioteca humana
 Nos dividimos en grupos y la gente que tenía experiencia con vivir en el extranjero contaba a los demás esa experiencia. Luca y yo explicamos cómo hemos hecho los papeles que necesitabamos al llegar a Granada - el NIE, el médico y el certificado de residencia. Que no era muy fácil. 



Presentación sobre el programa Erasmus + 

Con Luca explicando la parte del Servicio voluntario europeo.


































Youthpass retos
 Otra actictividad que me encanta. Teníamos que cumplir 8 pequeños retos que representaban las 8 competencias claves. Después de hacerlos es muy fácil entender la diferencia entre las competencias y es divertido. 
Mi evento social era enseñar uno de los bailes folklóricos de Bulgaria, que se llama "Rachenica."


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Tengo un poco de vergüenza de explicar qué estamos haciendo en esta foto. Teníamos que resolver un problema matemático y al intentarlo me di cuenta de que he olvidado a multiplicar y dividir de dos cifras y cosas bastante básicas... Y en esta foto Arturo me explica cómo se hace esto. 😓








The bunker
Cada uno de nosotros tenía otra personalidad. Llegaba el fin del mundo, o algo así, y teníamos que entrar en este refugio para salvarnos. Saldremos de allí después de 10 años, aproximadamente. No podíamos entrar todos, porque no había espacio y por eso teníamos que decidir quién iba a entrar y quien no, teniendo en cuenta la edad y las profesiones de cada personaje. En la primera ronda del taller elegimos gente con buenas profesiones, pero sin tener en cuenta que después de 10 años cuando ya podrían salir del refugio, no serían tan jóvenes. La segunda cada uno de nosotros recibió un detalle más sobre su personaje que representaba. Al final después de discuciones eligimos completamente diferentes personas. 

Retos. II parte.
Empezamos con el banco. Primero teníamos que encontrarlo y después preguntar sobre las condiciones de abrir una cuenta bancaria. 



Continuamos con la óptica, dónde preguntamos por los precios del líquido para lentes de contacto. 

 

Y al final - los correos. Previamente cada uno de nosotros escribió una carta a sí mismo. Las enviamos en nuestras casas en nuestros países. Casi una semana después mi hermano me comentó que mi carta había llegado a nuestro piso en Bulgaria, en Sofia=) La leí riéndome mucho, cuando regresé el mes de agosto 😀


 


Esta vez también encontramos un amigo=)




Taller: hablar en público

                                 


 Proyectos futuros
Presentado el proyecto.






CV Europass y Youthpass




"Mandando" Whats app a un amigo=)


Energizer
  

Noches interculturales






Café turco.



Comida rumana.



















Comida española.


Bailando sevillanas.
Baile rumano.


Danza del pingüino.











jueves, 7 de septiembre de 2017

Living in a school: introduction

7:30 0 Comments
#lasdeltul 
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Mis veranos siempre han pasado de la misma manera. Con una excepción del verano inolvidabre en Estados Unidos. Acabo con los examenes la mitad de julio (porque la convocatoria ordinaria en la Universidad de Sofía empieza desde 15 de junio y lógicamente continua hasta el 15 de julio...) y después ¡a la costa! Algo en lo que pienso todo el año - ir a la playa, disfrutar del sol, del mar, de la arena, correr, vivir en una tienda de campaña, estar todo el rato fuera, ponenerme morena y... beber cerveza. Y luego volver a Sofia, salir con amigos, hacer deporte, ir a la montaña, etc..

Este verano ha sido un poco diferente, aunque al final fui a Bulgaria e hice las cosas que acabo de describir. Pero primero el mes de julio nos mudamos a una... escuela. Cerca de Granada, a 30 kilómetros hacia el norte se encuentra el pueblo de Íllora. Aunque no era nada especial y no era nada bonito, para mí se convirtió en un lugar especial donde me sentí en casa como no pude sentirme durante casi toda mi estancia en Granada. 

¿Qué hay en Íllora? Un castillo árabe (que estaba cerrado por obras, que nunca pude entender cuándo lo iban a abrir), una iglesia (bueno, probablemente haya más, pero me refiero a la principal), el Ayuntamiento y el colegio de educación primaria Gran Capitan, que era nuestra casa durante ese mes. Había una peculiaridad en Íllora que no puedo olvidar - las colinas. Todo el pueblo estaba construido sobre unas colinas. Para mí era algo positivo porque las consideraba como algo que me iba a ayudar a mantenerme un poco en forma. Y siempre creía que las personas estarían acostumbradas, pero los locales me dijeron que estaba equivocada. 

El castillo

 

¿Qué estábamos haciendo en Íllora y en ese colegio? Nuestra asosiación había organizado dos intercambios juveniles y al final un campamento de verano con el propósito de apoyar y ayudar al festival de música tradicional y folk "Parapanda folk". Justo cuando acabó el primer intercambio, el día siguiente empezó el segundo. Y justo cuando acabó este, empezó el festival. Y la mitad de todo eso teníamos que ir a nuestra evaluación intermedia, que era la formación que recibimos como voluntarias si nuestro proyecto duraba más de 5 meses. Un detalle más – el mismo mes también vinieron mis padres a verme. Nos esperaba un mes muy loco y así fue. Conocí a 17 nuevas personas del primer intercambio juvenil, otras 23 del segundo, alrededor de 30 personas en la evaluación intermedia (estabamos en general 50 y pico, pero no pude hablar y conocer a todos) y al final en el festival conocí a otras 10. Esto me parece que son 80 personas más alguien más que no he contado. En un mes. Es increíble. Aún no me he dado cuenta que la cifra en Facebook que me indica cuántos amigos tengo ha cambiado y aumentado muchísimo en muy poco tiempo 😀


"The challenge" team.


"The fact" team.

















"Parapanda folk"





































El colegio.
Este colegio en un pueblo de España era lo más bonito que he visto. Mejor que las escuelas buenas en Bulgaria, aún las de Sofia. Las escuelas en Bulgaria suelen ser muy oscuras, especialmente los corredores y los serivicios en condición fatal. Al principio cuando escuché que íbamos a dormir y vivir un mes en una escuela, teniendo en mi cabeza una imagen de las escuelas esperaba algo no muy agradable. Pero no. Resultó que esta escuela no era una de las buenas en España y a pesar de eso era la mejor que he visto - con pinturas fuera, con colores, muchísimos dibujos, luz… En cada aula había ordenadores y proyectores, y pósteres y dibujos con las normas de clase. "Primero levantar la mano antes de hablar"; cómo tienes que portarte en clase - ser positivo, con sonrisa, respetar a los otros… Hasta pósteres de cómo usar sticky notes, los niveles de la voz, los derechos humanos, y gracias a un póster, que era mi favorito, aprendí qué es la diferencia entre la exclusión, separación, integración y la incluisión ... De todo esto se podía ver que aquí (no sé si es general en España, o solo en Andalucía, o Granada, o ese pueblo o esa escuela) los niños aprenden cosas muy importantes. A mí nunca nadie me ha enseñado que sea positiva y que entre clase con una sonrisa. Ni me ha hablado sobre la inclusión, la integración, etc. Ni sobre los derechos humanos. O qué derechos tengo yo como alumna, por ejemplo. En Bulgaria el general hay una falta de respeto tanto de los alumnos hacia los profesores como de los profesores hacia los alumnos. 

El tren de los derechos.



Los chicos de Rumanía y Macedonia del primer intercambio también fliparon un poco de lo bonita que es la escuela, porque tienen una imagen parecida a la mía de las escuelas. Además dijeron algo de lo que no me había dado cuenta antes y, precisamente era que ese pueblo para ellos es como una ciudad pequeña. Incluso encontramos por causalidad a una abuela que hablaba inglés mejor que yo.

Algo interesante acerca de nuestra convivencia en la escuela era el tema de las duchas. En este colegio no había duchas y teníamos dos opciones. La primera era de cruzar una calle e ir al gimnasio del colegio de la educación secundaria (creo) y ducharnos allí. Normalmente íbamos en grupos 😀. Otra vez tengo que repetir que flipé al ver qué duchas y servicios tenían… En Bulgaria aún no hay y si quieres ducharte después de la clase de deporte, pues… no puedes. Y la segunda opción era LA MANGUERA. Nunca he pensado que iba a utilizar esa palabra en español, y no solo utilizarla y repetirla mucho sino amarla. Ni esperaba que iba a sonreírme al escucharla cada vez cuando alguen la dice. Y en realidad no es la palabra que me pone emocional, sino lo que representa. Me explico. Pusimos una manguera en el patio de la escuela, justo enfrente de la puerta del edificio desde donde salíamos y entrábamos (la puerta, y no el portón). Servía para ducharnos allí o para los que quisieran. Al principio sentía vergüenza al ducharme allí, porque en realidad te duchabas a la mitad de la escuela y todos te pueden ver, aunque llevaras el traje de baño. Pero una vez cuando me atreví, ya no quería ir y ducharme en el colegio. Nunca he creí que me iba a duchar (con el pelo y todo) en el patio de una escuela y que esto iba a convertirse en algo muy normal para todos. Asimismo, la manguera servía para refrescarnos un poco durante el día cuando hacía muchísimo calor.






El modo de rock es mi favorito. Y es muy típico para España 😀



To be continued....